14.12.2017
El Imperio
WARHAMMER - EL IMPERIO

El Imperio

El Imperio fue fundado hace 2.522 años por Sigmar Heldenhammer. En su fundación, los territorios de las 12 tribus unificadas por Sigmar se convirtieron en provincias imperiales. Siguiendo las indicaciones de Sigmar, se creó el sistema de Electores.

Aunque el Emperador es la cabeza del estado y el general de todos los ejércitos, el poder real en el Imperio es llevado por los 10 Condes Electores, de los cuales 1 es el Emperador.

Cuando un Emperador muere su trono no es automáticamente ocupado por su descendiente. Se tiene que producir una elección por 15 Electores, de los cuales 10 son Condes Electores. Cada uno otorga un voto, y el candidato con más se convierte en Emperador.

El Emperador es el líder de los Condes Electores, que son extremadamente poderosos e independientes. Su poder se ve limitado por su inhabilidad de no respectar edictos en sus provincias, pero siempre pueden ignorarlos los menos importantes.

Un Emperador sabio se dará cuenta de que someter a los Condes Electores a través de la fuerza y las amenazas es un peligroso error, que puede acabar fácilmente en una guerra civil. Ganarse el respeto a través del ejemplo y el liderazgo justo tiende a ser la mejor solución.

El Imperio no es una nación centralizada, es más bien una confederación feudal de 11 grandes y semi-independientes provincias, unidas por intereses, historia, lenguaje, religión y cultura comunes.

De alguna manera, fuera de esta regla de la nobleza hay ciudades estado semi-independiente. Estos burgos eligen a sus propios Burgomaestres que serán Electores. Es sabido que los mercaderes más ricos e influyentes tienen un gran poder en todo el proceso, pero los detalles son desconocidos.

Los aliados más antiguos y conocidos del Imperio son los Enanos y el Reino de Kislev, que son además sus socios comerciales más importantes (junto con los Altos Elfos). Se han forjado lazos de amistad que hoy en día son prácticamente irrompibles entre ellos.

Durante siglos los Altos Elfos y el Reino de

Bretonia también ha luchado junto al Imperio en la eterna lucha contra las hordas Pieles Verdes y las fuerzas del Caos.

La mayoría de los ciudadanos del Imperio son humanos pero también hay Halflings, Enanos, Elfos y Ogros.

Casi todas las deidades del Panteón del Antiguo Mundo son aceptadas. Sigmar y Ulric son los más populares.

 

Ulric

Ulric es el dios de los lobos, la guerra y el invierno. Mucho antes de que el Imperio fuese fundado por Sigmar, era adorado por los habitantes y guerreros del Viejo Mundo. Ulric es con mucho el dios más iracundo de los seres humanos, pero al mismo tiempo el que más encarna el coraje, fuerza y poder. En el panteón de los dioses antiguos él es el hermano de Taal. Él es adorado principalmente en el norte del Imperio, en las provincias de Nordland, Ostland y, sobre todo Middenland y la ciudad de Middenheim. Los adoradores de Ulric preservan el espíritu y las tradiciones de sus antepasados pre-Imperiales, y la dirección del culto de Ulric es capaz de rastrear sus raíces en más de tres milenios de antigüedad.

El Culto de Ulric es la religión más poderosa y extendida en las regiones del norte del Imperio. No obstante, Sigmar no deja de estar presente en estas regiones septentrionales. La influencia a Ulric es tan fuerte allí que el Sumo Sacerdote de Ulric tiene su propio voto en la elección del nuevo emperador. Esto hace del culto una facción más fuerte y una potente religion en el Imperio, aparte de los Sigmaritas.

Los Caballeros del Lobo Blanco son los Caballeros Templarios del culto. Por lo tanto, la guardia de élite Teutogen son reclutados en sus filas. Sin embargo, casi todos los sacerdotes comunes de Ulric saben cómo comportarse en una pelea, al igual que el dios guerrero espera de sus seguidores.

 

Sigmar Heldenhammer

Sigmar Heldenhammer es el fundador del Imperio y el dios protector del hombre. Alrededor de 2500 años antes de la era presente, Sigmar era un mortal humano que unió a las doce tribus de humanos que vivían entre las Montañas Grises y el borde de las Montañas del Fin del Mundo en el Viejo Mundo. Los territorios tribales se convirtieron en los doce estados provinciales que originan el Imperio humano actual.

El Calendario Imperial toma como su fecha de inicio el día de la coronación de Sigmar como emperador, el lugar de su nacimiento fue en Reikland en el área suroeste del Imperio en el año -30. Hijo del líder tribal de los Unberogen, se consideraba que era una de las tribus más poderosas del pre-imperio. La noche de su nacimiento, fue especial por la aparición en el cielo de un cometa de doble cola, que las tribus humanas tomaron como un signo y señal de los dioses

El joven Sigmar lideró su tribu en una expedición de castigo contra los Pieles Verdes, rescatando al cautivo Gran Rey Enano de Karaz-a-Karak, Kurgan Barbahierro, que era prisionero de los Orcos y Goblins. Como muestra de su gratitud le dio el martillo de guerra Ghal Maraz, también conocido como el Revientacraneos. Desde este momento, Sigmar pasó a ser considerado un gran amigo de los enanos y conocido por todos como Sigmar Heldenhammer.

Portando el arma de increible poder, Sigmar inicio una campaña de unificación de las dispersas tribus humanas, ya fuera por la fuerza de las armas para ganarse su respeto o con la diplomacia, ya que lucharían contra enemigos comunes, los que no quisieron unirse a esta gran alianza y los adoradores del caos fueron expulsados hacia el norte.

En los años siguientes de su abdicación y desaparición, apareció el culto en el nombre de Sigmar dentro del Imperio, que rápidamente se convirtió en una religión. El Culto de Sigmar, también llamada la Iglesia Sigmarita, fue fundada por Johann Helsturm en el año Imperial 73, años después de su desaparición. Helsturm afirmó haber recibido una visión que le ordenó hacerlo, y fueron muchos los que dejaron a un lado a sus antiguos dioses para adorar a Sigmar, mientras que otros lo adoraban junto a sus anteriores dioses. Una minoría decidió recelar de la adoración directa a Sigmar, pero todos los habitantes del Imperio le veían como a su patrón.

Actualmente es la religión más importante dentro del Imperio y se ha entrelazado con la cultura y la identidad nacional del Imperio y de su gente. Como un dios, Sigmar es adorado por muchos como un unificador de la humanidad, y un protector de los débiles e inocentes contra la insidiosa amenaza del Caos y la Magia Negra.