29.04.2017
Averland
WARHAMMER - EL IMPERIO

Averland

El Condado de Averland está gobernado desde el castillo de Averheim, la capital política del condado. Es una provincia bastante saludable, con múltiples pueblos en sus fronteras y buenas viñas en los montes.

La capital Averlandde Averland es Averheim. Con casi 3.500 habitantes, es una de las ciudades más importantes del Imperio. Averheim tiene una zona tileana con restaurantes propios de su tierra, para tener felices a los mercenarios tileanos que residen allí.

El pintoresco pueblo de Wuppertal es famoso por sus carpinteros y por su antipatía hacia los seguidores de Ulric.

Marius Leitdorf fue el último Conde Elector de Averland. Murió a manos del Señor de la Guerra Orco Vorgaz Mandíbula'ierro en el año 2520. Durante la Batalla del Paso del Fuego Negro, Marius y los Maestros Espaderos de Averland se enfrentaron a un enorme ejército de pieles verdes que los rodeaba por completo. Vendieron muy cara su vida, pero el Conde Elector fue derrotado en un duelo final contra el líder orco. La muerte del Conde Elector no fue en vano, puesto que su resistencia fue tan valerosa que duró lo suficiente como para dar tiempo a que Karl Franz en persona, al mando de los Caballeros de la Reiksgard, llegara a la batalla y acabara con todos los Orcos. Desde entonces, el nombre de Marius Leitdorf es recordado con honor junto con el del resto de Salvadores del Imperio

Marius Leitdorf era conocido como el Loco Señor de Averland. Era hosco y malhumorado, su furia irracional se veía contrarrestada por una mente artística y aguda. Espadachín, poeta, pintor, ingeniero e inventor, destacaba ampliamente en diversos campos. No tenía rival en el manejo de la espada, su destreza no podía ser igualada excepto, quizá, por la del Mariscal del Reik, Kurt Helborg. Aunque la rivalidad de ambos personajes era consabida, el enfrentamiento que demostrase quién de los dos era mejor espadachín nunca tuvo lugar. Marius luchaba con dos espadas, el Colmillo Rúnico en una mano y una daga de hoja larga en la otra. En combate con ambas espadas, demostraba una técnica sin par.