28.03.2017
REGIMIENTOS

Batallón de Boris Todbringer

La amenaza que se cierne sobre el Viejo Mundo ha causado verdaderos estragos en el Imperio y las naciones vecinas. Con el fin de presentar batalla a las imparables huestes del Caos y a la sangrienta marea de Pieles Verdes, el Conde Elector Boris Todbringer ha unificado bajo su mando una fuerza combinada compuesta por valientes soldados procedentes de las provincias del Imperio, de la derrotada Bretonia y de la ciudad libre de Marienburgo, cuya región ha cobrado un notable protagonismo después de que sus bosques se convirtieran en el actual campo de batalla. Muchos son los que aún mantienen viva la esperanza de la victoria en sus corazones, otros sin embargo, aunque dan la guerra por perdida, luchan con el único propósito de vengar a los caídos y matar de una vez por todas al Heraldo de la Condenación Eterna, quien con su traición ha condenado las almas de aquellos que una vez le siguieron.

 

Legión Oscura de Vlad von Carstein

Ha vuelto, y con él la Legión Oscura ha resurgido con más fuerza que nunca. Vlad von Carstein, el último Conde Elector de Silvanya, ha sido invocado por el poder del Gran Nigromante para alzarse en armas contra las hordas del Caos. El Conde Vampiro parece más letal que nunca, incluso soporta la luz del sol, sin embargo algo ha cambiado en su profunda oscuridad. Ya no ansía dominar a los hombres, ya no ansía expandir la muerte hasta los rincones más lejanos del Viejo Mundo. Muchos le siguen, muchos le obedecen, pero nadie le acompaña. La ausencia de su amada Isabella von Drak le ha convertido en un ser solitario dispuesto a realizar cualquier cosa por recuperarla. Caballeros de la Orden del Dragón Sangriento, Vampiros y los vestigios humanos del desaparecido ejército de Silvanya, marchan hacia la batalla a las órdenes del más formidable de los von Carstein.

 

Hordas del Heraldo de la Condenación Eterna

Junto a la misteriosa identidad del Heraldo de la Condenación Eterna, se oculta otro secreto más. Ésta desdichada alma fue quien fundó y capitaneó por primera vez La Compañía Libre de Altdorf, que fue creada por los bravos soldados imperiales para combatir contra la invasión de la Legión de No Muertos acaudillada por Vlad von Carstein. Sólo los soldados de La Compañía Libre de Altdorf conocen la identidad de su fundador, pero la historia de su destino ha trascendido más allá. Las historias cuentan que Vlad von Carstein en persona quiso castigar la osadía de su enemigo transformándole en aquello que más odiaba, sin embargo, von Carstein desconocía que su víctima ya había entregado su lealtad a los Oscuros Poderes del Caos y que es por esto por lo que ahora recorre el mundo a merced de la voluntad de sus amos, sin morir jamás, pero tampoco ascendiendo nunca al Reino del Caos.

Ahora comanda las fuerzas del Caos bajo las órdenes del Artesano de la Disformidad con la esperanza de que su condena encuentra un final.

 

Waaagh! de Grimgor Piel´ierro

El Profeta Wurrzag ha prezagiado que Gorko y Morko han enviado el Kometa de Doble Kola para anunziar que el Viejo Mundo por fin hinkará la rodilla ante el poder de loz Orkoz. La magia de loz Orkoz prozede del Waaagh! Zi el Dioz Renegado del Kaoz levantara de nuevo loz Portalez que kontrolaban loz Vientoz de la Magia ¿Haría que toda la magia del Viejo Mundo dezapareziera? ¡Zólo loz Orkoz dominarían la magia!

Pero a Grimgor Piel`ierro poko le importa el Poder, zólo quiere enkontrar un enemigo máz poderozo al que venzer. Pero ¿Y si el Ghal Maraz kayera en suz manoz y lo uzara para partirle el kráneo a Malal? ¿Qué hazer? ¿Dominar la magia en el Viejo Mundo o partirle la kabeza a un Dioz con un kachibache de loz Enanoz?

 

Mercenarios

Humanos, Elfos, Enanos, Ogros... gente de armas prcedentes de los rincones más extraños y lejanos del Viejo Mundo ven cómo el mundo toca a su fin. Son pobres almas que esperan el día de su muerte apostando con su vida ante la perspectiva de ganar unas pocas monedas por participar en un sucia escaramuza en un oscuro callejón o de alcanzar la gloria en la más épica de las batallas. Sea como fuere, éstas espadas a sueldo no tienen honor y venden su acero al mejor postor, poco importa ya que el dinero venga de manos del enemigo. Ningún Héroe o Capitán lidera a los Mercenarios. Excepto la certeza de hallarse en el bando vencedor nada les une. 

A efectos de juego, los Mercenarios ofrecen la posibilidad de interpretar razas alternativas a las comunes en las facciones principales de la batalla, lo que aporta una belleza extra a la estética del evento. No obstante, los jugadores que se inscriban como Mercenarios serán destinados a la facción principal que requiera ser reforzada con el fin de equilibrar las fuerzas.