19.08.2017
Los Reinos Occidentales de Westmarch y Khanduras
DIABLO 2 - Trasfondo

Westmarch y Khanduras

Años después de que el último de los Horadrim hubiera muerto, una gran sociedad prosperó en las tierras de Occidente. Con el paso del tiempo, muchos peregrinos orientales se asentaron en las tierras circundantes a la actual Khanduras y pronto establecieron pequeños reinos independientes.

Algunos de estos reinos peleaban con Khanduras sobre la tenencia de la propiedad o las rutas de comercio. Estas peleas hicieron poco para conservar una paz duradera en Occidente, no obstante, el gran reino de Westmarch resultó ser un fuerte aliado de Khanduras ya que ambas tierras compartían negocios de trueque y comercio.

Durante este tiempo, una religión nueva y audaz conocida como la Iglesia de Zakarum comenzó a extenderse por todo el reino de Westmarch y en muchos de sus principados del norte. La Iglesia de Zakarum, fundada en el Lejano Oriente, imploró a sus seguidores que aceptaran la luz y abandonaran la oscuridad que se escondía dentro de sus almas. Los ciudadanos de Duncraig, la Capital de Westmarch, aprobó los estatutos de Zakarum como su sagrada misión en el mundo. Westmarch comenzó a volverse hacia sus vecinos, esperando que abrazaran este nuevo comienzo, pero las tensiones aumentaron entre los reinos de Westmarch y Khanduras cuando los sacerdotes de Zakarum comenzaron a predicar su dogma en Khanduras.

Fue entonces cuando Leoric, el gran Señor del Norte, llegó a las tierras de Khanduras y, en nombre de Zakarum, se autoproclamó rey. Leoric era un hombre profundamente religioso y había llegado acompañado de muchos caballeros y sacerdotes. Leoric y su consejero de confianza, el Arzobispo Lazarus, se dirigieron a la ciudad de Tristán, donde se apropiaron del antiguo y decrépito Monasterio que descansaba abandonado en las afueras de la ciudad, lo convirtió en su centro de poder y lo renovó recuperando la altura de su gloria antaño perdida. Aunque el pueblo libre de Khanduras no estaba contento bajo el repentino dominio de un rey extranjero, Leoric les gobernó con justicia y poder. Finalmente, el pueblo de Khanduras aprendió a respetar a Leoric, sintiendo que él solo buscaba guiarles y protegerles contra la opresión de la Oscuridad.